según la Real Academia Española (Nueva gramática de la lengua española. Morfología. Síntaxis I, pág. 244), el verbo prender (Garrestar, detenerG) tiene dos participios: preso (irregular) y prendido (regular). El participio irregular suele ser más frecuente que el regular usado como adjetivo (tengo un hermano preso) o como atributo (lleva preso diez años). La forma regular se suele imponer en las formas compuestas del verbo (los soldados han prendido a un espía)